La entrevista de NBC se llevó a cabo en Chippewa Falls, Wisconsin, antes de que Trump hablara en un evento de mesa redonda con agricultores. La entrevista fue interrumpida repetidamente debido a olas de fuertes lluvias que caían en el techo de metal del granero donde se llevó a cabo la grabación, lo que dificultaba escuchar en ocasiones. Al final, Welker presionó a Trump sobre el fondo de liquidación y sus afirmaciones sobre la elección en California. Trump elevó la voz y comenzó a llamar a Welker y a los medios de comunicación “corruptos”, atacando su credibilidad y quejándose de lo que llamó “la prensa falsa y sucia”. Mientras Welker intentaba cambiar de tema, Trump continuó y hubo interrupciones entre los dos. Trump terminó la entrevista, diciendo “démosle por terminado”. Se quitó el micrófono, le dijo a Welker: “Gracias, cariño. Que la pases bien.” Dijo que le había dado suficiente tiempo a la entrevista, se levantó y se fue. Welker dijo durante la transmisión que habló con Trump el sábado y él estuvo de acuerdo en que la lluvia había causado complicaciones y dijo que haría otra entrevista en el futuro.





