Recientemente se han revelado documentos que sugieren que las tropas de Hungría podrían haber sido autorizadas a llevar a cabo operaciones de combate directo en Chad a petición del Presidente Mahamat Idriss Déby Itno. Las revelaciones provienen de una carta enviada en septiembre de 2023 al Primer Ministro húngaro Viktor Orbán, la cual ha sido parcialmente obtenida por periodistas de investigación.
La carta de invitación proporcionó la base legal para una misión militar planificada de Hungría. Según el derecho internacional, las tropas extranjeras solo pueden operar en el territorio de otro país si son formalmente invitadas por el estado anfitrión. De acuerdo con la correspondencia filtrada, el liderazgo chadiano solicitó explícitamente la asistencia militar húngara, incluyendo, si fuera necesario, el compromiso armado contra grupos terroristas.
El acuerdo de estatus preliminar entre los dos países supuestamente estableció que el personal húngaro podría llevar a cabo “tareas militares utilizando medios militares” y, en circunstancias especiales, podría operar de manera independiente de las fuerzas armadas chadianas. Estas tareas habrían incluido operaciones ofensivas y la protección o extracción de personal designado.
La estructura legal de la misión debía ser aclarada en un acuerdo estratégico firmado en septiembre de 2024 por el ministro de Relaciones Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, y el ministro de Relaciones Exteriores chadiano, Abderrahman Koulamallah. Sin embargo, el acuerdo aún no ha sido ratificado por ninguno de los parlamentos.
La misión fue autorizada por el parlamento húngaro a fines de 2023, citando la solicitud del presidente chadiano. El Ministro de Defensa, Kristóf Szalay-Bobrovniczky, dijo en ese momento que Chad desempeña un papel clave en la estabilización de la región del Sahel y en la contención de los flujos migratorios. Sin embargo, el despliegue nunca tuvo lugar.
El proyecto ha sido controvertido desde el principio, especialmente debido a la participación del propio hijo del primer ministro, Gáspár Orbán, quien supuestamente asistió a varias reuniones con funcionarios chadianos y nigerianos.
Chad ha enfrentado años de inestabilidad, con la retirada de las fuerzas francesas en 2025. En este contexto, el gobierno húngaro mantiene que no hay ninguna misión en curso, pero los documentos filtrados muestran lo cerca que estuvo el despliegue de ser una realidad, planteando nuevas preguntas sobre las ambiciones militares exteriores de Hungría y la transparencia que las rodea.





