Hajime Moriyasu atribuyó la victoria de Japón por 4-0 sobre Túnez en la Copa del Mundo a la resiliencia del equipo, a pesar de que sus preparativos durante el torneo se vieron afectados por lesiones.
Japón se impuso de manera cómoda por 4-0 en el Estadio Monterrey, con Ayase Ueda anotando dos goles, mientras Daichi Kamada y Junya Ito también se hicieron presentes en el marcador.
Este resultado colocó a Japón en el primer lugar del Grupo F junto a los Países Bajos, ambos con cuatro puntos, y su próximo partido será contra Suecia, que fue aplastada 5-1 por los neerlandeses.
A pesar de las adversidades sufridas durante el torneo, Japón ha extendido su racha invicta en la Copa del Mundo a cuatro partidos (G2 E2), la más larga en la historia del país. Además, han marcado al menos un gol en cada uno de esos cuatro encuentros, igualando su mejor racha en la Copa del Mundo (1998-2002).
El entrenador Moriyasu elogió especialmente al centrocampista del Crystal Palace, Kamada, quien abrió el marcador en el cuarto minuto con un remate al alcance del arquero tras un pase de Keito Nakamura. Con este gol, Kamada se convirtió en el segundo jugador japonés en marcar en partidos consecutivos en la Copa del Mundo, después de Junichi Inamoto en 2002.
Por otro lado, Túnez se unió a Turquía y Haití en ser eliminados de la Copa del Mundo, luego de perder ante Suecia y despedir a Sabri Lamouchi para reemplazarlo por Hervé Renard. Renard no pudo inspirar a su equipo a la victoria y Túnez se convirtió en el cuarto país en perder partidos consecutivos en una sola Copa del Mundo por más de cuatro goles, siguiendo los pasos de Grecia (1994), Corea del Sur (1954) y Bolivia (1930).
A pesar de la eliminación, Renard instó a su equipo a permanecer concentrado y preparado para el tercer partido. Destacó la importancia de asumir la responsabilidad y mantener la profesionalidad hasta el final.






