Cristian Retamal, el exnegociador de Chile en las conversaciones climáticas anuales de la ONU, espera que la conferencia de esta semana en Colombia conduzca al inicio de un nuevo movimiento político global.
Retamal se encuentra en la ciudad costera norteña de Santa Marta en Colombia, donde representantes de más de 50 países se están reuniendo para la primera conferencia sobre la transición lejos de los combustibles fósiles que están calentando el planeta.
Su objetivo es llegar a un plan práctico y equitativo para ayudar al mundo a reducir su dependencia del carbón, petróleo y gas natural, e identificar las medidas legales, económicas y sociales necesarias para hacerlo.
La conferencia, que se llevará a cabo del 24 al 29 de abril, fue creada ante la frustración de la conferencia climática de la ONU del año pasado. A pesar del apoyo de una amplia coalición de más de 80 países, las negociaciones no lograron establecer un mandato vinculante para eliminar gradualmente los combustibles fósiles, debido a un veto liderado por estados petroleros como Rusia y Arabia Saudita.
Retamal dijo que el amplio interés internacional de todos los niveles muestra que el mundo reconoce la necesidad de poner fin a la era de los combustibles fósiles, a pesar del estancamiento en la COP.
“En los años 90, el clima se convirtió en un tema a nivel de la ONU porque unos pocos países decidieron comenzar a trabajar en eso e impulsar al sistema de la ONU a abordar el tema,” comentó Retamal a DW. Él cree que las conversaciones en Colombia podrían ser un catalizador similar.
PRINCIPALES NACIONES PRODUCTORAS DE COMBUSTIBLES FÓSILES PARTICIPANDO
La Ministra de Medio Ambiente de Colombia, Irene Velez Torres, cuyo país es coanfitrión junto a los Países Bajos, ha afirmado que los participantes en la reunión sin precedentes no solo son países en primera línea del cambio climático, como los estados insulares del Pacífico en desarrollo.
Naciones productoras de combustibles fósiles importantes como Canadá, Australia, Reino Unido y Noruega también están participando. Alemania, Francia y algunos otros países miembros de la UE también están enviando delegados, junto con la Comisión Europea.
La conferencia se presenta como un diálogo, no como una negociación. A partir del viernes, una amplia gama de grupos de la sociedad civil, académicos y representantes del sector privado hablarán sobre posibles soluciones. Los representantes políticos se unirán a las conversaciones durante los últimos dos días.
Para entonces, debería quedar más claro qué podrá lograr este nuevo movimiento en realidad.






