El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado la gastronomía española como un elemento “absolutamente fundamental” para proyectar la imagen de España en el exterior, objetivo al que, ha subrayado, también contribuye decisivamente la promoción internacional de los productos nacionales.
En este sentido, ha anunciado que, una vez concluya la campaña “España, el país más rico del mundo”, actualmente en su recta final, el Gobierno lanzará en otoño una nueva iniciativa para promocionar los alimentos y bebidas españoles bajo el lema “España sabe”, concebida como una continuación ampliada de ésta y de anteriores iniciativas.
Planas hizo estas declaraciones este miércoles en Santander, durante la clausura del encuentro “La gastronomía: un activo estratégico del país”, celebrado desde el lunes en la sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Entre los que intervinieron en la jornada se encontraban chefs de renombre como Joan Roca, del restaurante El Celler de Can Roca.
En su discurso final y en declaraciones a los medios, el ministro definió la gastronomía como un “activo estratégico” y destacó su importancia en la proyección internacional de España, un país que recibe alrededor de 98 millones de turistas al año -con una “tendencia al alza” en 2026-, prácticamente el doble de su población, que se sitúa en unos 49,7 millones de habitantes. Estos visitantes, indicó, suponen un “gran valor” para el sector gastronómico, ya que muchos buscan después los productos que han probado durante su estancia en sus países de origen.
Planas recordó que España es una “potencia agroalimentaria”, la cuarta de la Unión Europea y la séptima a nivel mundial, sólo por detrás de Estados Unidos, China y Brasil. Subrayó que el 9% del PIB nacional proviene del sector agroalimentario, que también contribuye a la vertebración económica, social y territorial de amplias zonas del país, especialmente en la llamada España rural.
También señaló que se trata del principal sector exportador manufacturero, representando aproximadamente el 20% del valor total de las exportaciones y superando los 78.000 millones de euros en 2025.
Por ello, la ministra ha defendido el papel central de la gastronomía en la promoción exterior de España y ha repasado las medidas impulsadas por el Ejecutivo, como la Estrategia Nacional Alimentaria, la participación española en la estrategia de la Comisión Europea, o el Plan de Promoción Internacional de la Gastronomía Española. Esta última se considera clave para la difusión de los productos en el exterior y de todo el sistema agroalimentario, y se reforzará en otoño con la nueva campaña anunciada.
El plan, desarrollado con la aportación de más de 150 expertos y profesionales, coordina por primera vez las actuaciones del Ministerio, el ICEX y Turespaña, con actuaciones en formación, internacionalización, promoción y diplomacia gastronómica.
El curso de la UIMP se integra en el primer eje del plan, centrado en el impulso del talento a través de la formación y la generación de conocimiento. En este marco, Planas ha destacado las campañas de promoción bajo la marca Spain Food Nation, la colaboración con chefs y empresas agroalimentarias en ferias y congresos internacionales, así como misiones con influencers de referencia en otros países.
Seguridad, calidad e innovación en el sistema agroalimentario
En su intervención ante los periodistas y en la despedida de los estudiantes, el titular de Agricultura aludió a tres pilares esenciales que “se refuerzan mutuamente” en el sistema agroalimentario: la seguridad alimentaria, la calidad -que actúa como “diferenciador” y es el factor más relevante para el “éxito”- y la capacidad de innovación, tanto en la producción de alimentos y bebidas como en su transformación y elaboración.
En este último ámbito ha situado la aportación de los cocineros y chefs, cuya labor considera “clave” en la difusión de una gastronomía que constituye “una gran seña de identidad de España”. Recordó que, además de conectar el sector primario con otras áreas económicas, la gastronomía está directamente vinculada con la cultura, el turismo y la proyección internacional.
Planas ha destacado el papel de los cocineros y restaurantes como “embajadores de la comida española” y ha recordado que el país ocupa el quinto lugar a nivel mundial en número de Estrellas Michelin, entre otros reconocimientos y premios. Por ello, ha abogado por reforzar una presencia exterior “más significativa”, con el apoyo de su Ministerio y otros departamentos, un compromiso que dice asumir personalmente.
El objetivo, ha explicado, es mantener una “estrategia compartida” que impulse aún más la proyección internacional de la cocina española, porque, en sus palabras, “tenemos que estar orgullosos de nuestros empresarios, cocineros, cocineros y todos aquellos que han llevado la gastronomía española al exterior” y, con ella, la “identidad” del país.
“Es un motivo de orgullo colectivo. Son la proyección internacional de nuestro país y, sin duda, un elemento fundamental para el conocimiento de nuestros alimentos y nuestras bebidas”.
En la parte final del acto, y respondiendo a las preguntas de los estudiantes, la ministra también abordó la dimensión cultural de la gastronomía y mencionó la iniciativa para que la UNESCO reconozca la tapa como patrimonio cultural inmaterial.
Visita al Laboratorio Agroalimentario de Santander
En su agenda en Cantabria, Planas también recorrió el Laboratorio Agroalimentario de Santander, al que calificó como un “referente” y un “excelente ejemplo” del trabajo que realiza su departamento para garantizar la seguridad, la calidad y la innovación en el sistema agroalimentario español.
Este centro, situado en la calle Concejo de Santander, en el polígono industrial Candina, es uno de los cinco laboratorios de referencia del Ministerio. Desempeña un papel relevante en los estudios de valor agronómico mediante el análisis de parámetros de calidad del grano, en colaboración con la Oficina Española de Variedades Vegetales. Asimismo, actúa como laboratorio de referencia nacional de leches, cereales, legumbres y oleaginosas, así como de conservas de anchoa y sobaos.
Junto al de Santander, el Ministerio cuenta con otro laboratorio agroalimentario en Aravaca (Madrid), dos centros de sanidad animal en Algete (Madrid) y Santa Fe (Granada), y un laboratorio de variedades vegetales en Lugo.
Planas insistió en que estos laboratorios son fundamentales para los altos niveles de seguridad alimentaria del país. “Nos permiten, no sólo a nivel español sino también europeo, ser centros de referencia en el control que realizamos con las comunidades autónomas de todos los productos agroalimentarios”, ha apuntado.





