HANOI: Desde cualquier punto de vista, la cocina vietnamita está disfrutando de un momento en el centro de atención mundial. Desde humildes puestos de pho hasta restaurantes con reconocimiento Michelin, la cultura gastronómica del país se ha convertido en uno de sus activos de poder blando más convincentes.
Ahora, los líderes de la industria creen que el próximo desafío es aún mayor: posicionar a Vietnam no simplemente como un destino para disfrutar de excelente comida, sino como una nueva “capital de la gastronomía” en un panorama global en rápida evolución.
En el centro de esta ambición se encuentra un cambio de mentalidad más amplio entre los restauradores y las partes interesadas de la industria.
Según Chu Hong Minh, presidente de la Asociación de Restaurantes de Vietnam, los últimos dos o tres años han marcado un punto de inflexión.
“Ha habido cambios significativos en el pensamiento y el enfoque entre los operadores de restaurantes en Vietnam”, dijo, señalando la fuerte recuperación del turismo desde 2024, particularmente en la región de Asia y el Pacífico, donde el crecimiento ha superado el 20 por ciento.
El gasto turístico mundial ya ha vuelto a los niveles anteriores a la pandemia, alcanzando aproximadamente 1,9 billones de dólares, igualando el pico registrado en 2019, según datos de Turismo de la ONU.
El turismo culinario se ha convertido en uno de los segmentos de más rápido crecimiento en este contexto, con tasas de crecimiento que superan al turismo general. Para Vietnam, esta tendencia resalta lo que Minh llamó una “clara ventaja” al aprovechar la comida como catalizador del atractivo del destino.
La cocina vietnamita ha ido ganando constantemente reconocimiento internacional. Los rankings de plataformas globales, la llegada de inspectores de la Guía Michelin y los elogios de organizaciones como la UNESCO han ayudado a reforzar su visibilidad.
Vietnam ahora se encuentra entre los principales destinos culinarios mundiales en TasteAtlas, mientras que ciudades como Da Nang han sido nombradas entre los principales destinos gastronómicos del mundo para 2025.
Sin embargo, según Minh, el reconocimiento por sí solo no equivale a un posicionamiento sólido.
Uno de los desafíos clave identificados por el proyecto es la brecha entre la apreciación global y la percepción de la marca.
Una encuesta realizada en 2025 mostró que más del 70 por ciento de las conversaciones globales sobre cocina fueron positivas, pero Vietnam representó solo alrededor del 7 por ciento de un fuerte vínculo emocional con su cocina o una defensa activa de ella.
“En muchos casos, Vietnam todavía se asocia con la comida ‘barata’ o ‘callejera’, incluso si es deliciosa”, dijo Minh. “Otras cocinas, como la tailandesa, tienen narrativas más claras y conexiones emocionales más fuertes”.
Esta idea ha dado forma a las primeras discusiones sobre el posicionamiento. Una dirección propuesta, “Delicioso y Saludable”, refleja tanto las fortalezas culinarias de Vietnam como las tendencias globales de los consumidores hacia el bienestar y la sostenibilidad.
Los talleres en los que participaron investigadores culturales y expertos internacionales también han enfatizado la necesidad de incorporar la narración y el contexto cultural en las experiencias gastronómicas, yendo más allá del consumo puramente funcional.
La idea de calificar a Vietnam como capital gastronómica no ha estado exenta de debate.
Los expertos internacionales han señalado que el concepto en sí no se utiliza ampliamente a nivel mundial. Sin embargo, los responsables del proyecto han optado por conservar el término por su impacto comercial, estableciendo paralelismos con frases como “Capital de la moda” o “Ciudad de la luz”.
La adición de la palabra “nuevo” refleja un posicionamiento más refinado.
Minh describió tres dimensiones detrás del concepto: el estado emergente del ecosistema culinario de Vietnam, el papel de la transformación digital y la tecnología, y la alineación con las tendencias globales como la sostenibilidad y el bienestar.
Estos elementos pretenden diferenciar a Vietnam de potencias culinarias establecidas como Japón o Francia, al tiempo que anclan su identidad tanto en la tradición como en la innovación.
“Necesitamos aprovechar nuestras ventajas únicas y el impulso de las tendencias globales actuales”, afirmó Minh.
Un tema recurrente en el proyecto es el equilibrio entre autenticidad y modernización.
Aunque el objetivo principal es preservar el patrimonio culinario local, también se entiende que el crecimiento requiere innovación a través de conceptos de fusión, integración de tecnologías o nuevos modelos de servicios.
Minh destacó la evolución de la definición de “lujo” en el turismo culinario. En lugar de equiparar experiencias de alto nivel con entornos de cinco estrellas, el enfoque se está desplazando hacia la autenticidad y la profundidad cultural.
“El lujo en las experiencias culinarias debe surgir del valor fundamental de la cultura local”, afirmó.
Mientras tanto, la tecnología se considera tanto una oportunidad como un desafío. La automatización y la IA se adoptan cada vez más en las cocinas y las operaciones, pero los líderes de la industria enfatizan la importancia de mantener el toque humano en la hotelería.
“Hay etapas en las que se puede aplicar la tecnología, pero la narración, la interacción y la explicación cultural deben seguir siendo dirigidas por humanos”, señaló Minh.
Este enfoque refleja debates globales más amplios dentro de la industria hotelera, particularmente en mercados como Singapur, donde los operadores han rechazado mandatos de digitalización demasiado rígidos a favor de preservar la calidad del servicio.
Si bien gran parte del debate sobre el ascenso culinario de Vietnam se ha centrado en la identidad y la riqueza cultural, los actores internacionales argumentan que la próxima fase dependerá de la ejecución.
Mathias Kuepper, director general y presidente regional para Asia-Pacífico de Koelnmesse, destacó que los destinos culinarios exitosos se definen no sólo por su comida, sino también por la constancia en la entrega.
“Las culturas culinarias fuertes por sí solas no son suficientes”, afirmó. “Los centros culinarios globales tienen éxito porque ofrecen estándares consistentes en restaurantes, hoteles y conceptos gastronómicos escalables”.
Según Kuepper, la fortaleza de Vietnam radica en su diversidad de sabores, y la principal oportunidad radica en traducir esas fortalezas en formatos repetibles y de alta calidad que puedan expandirse tanto a nivel regional como internacional.
Esto incluye fortalecer los vínculos entre la identidad culinaria y las operaciones hoteleras, un área donde plataformas globales como THAIFEX – HOREC Asia han observado una demanda creciente.
Los compradores y operadores buscan conceptos que combinen autenticidad con coherencia operativa, una combinación que podría permitir que la cocina vietnamita crezca de manera más efectiva.
Según Minh, la iniciativa ‘Capital de la Gastronomía’ está estructurada como un esfuerzo de múltiples partes interesadas, que involucran asociaciones industriales, agencias gubernamentales, socios internacionales y empresas locales.
Lo describió como un enfoque impulsado por el ecosistema que abarca múltiples componentes, desde la promoción del comercio internacional y programas de capacitación hasta premios, festivales y desarrollo de destinos.
Entre las actividades planificadas se encuentran premios culinarios alineados con estándares globales, conferencias internacionales para conectar a las partes interesadas y eventos seleccionados diseñados para mostrar la cocina vietnamita en formatos boutique más premium.
Varias ciudades también están siendo consideradas para el reconocimiento internacional como destinos culinarios, con la expectativa de que dos o tres ciudades vietnamitas puedan recibir premios globales en un futuro cercano.
Al mismo tiempo, proyectos piloto a nivel local tienen como objetivo desarrollar ecosistemas culinarios sostenibles, integrando el turismo, la hotelería y los bienes culturales. Estas iniciativas pretenden servir como modelos para una replicación más amplia en todo el país.
Las ambiciones de Vietnam se están desarrollando en un entorno regional cada vez más competitivo.
Países como Tailandia y Singapur ya han desarrollado marcas culinarias sólidas, respaldadas por estrategias claras y una importante inversión en innovación y marketing.
Para Vietnam, el desafío consiste en actuar lo suficientemente rápido como para aprovechar el impulso actual.
“Si no actuamos ahora, es posible que la oportunidad no vuelva a presentarse”, afirmó Minh, señalando que otros mercados están avanzando rápidamente en áreas como la innovación digital y el diseño experiencial.
A medida que el proyecto avanza hacia su siguiente fase, el enfoque parece estar cambiando de la visión a la implementación, traduciendo las ideas en resultados tangibles en restaurantes, destinos y mercados internacionales. — VNS/ANN







